1. La conexión
Es lo que más falla. Lo ideal es una conexión por cable dedicada a la transmisión, que no se comparta con el wifi de los invitados. Hay que confirmar con el lugar la velocidad de subida, no solo la de bajada.
2. El audio
Una imagen regular con buen audio se aguanta; lo contrario, no. El audio de la transmisión debe salir directo de la consola del evento o de micrófonos propios, no del micrófono de una cámara.
3. Cámaras y gráficos
Con varias cámaras se puede alternar entre el plano general, el speaker y el público. Los gráficos con el nombre de cada speaker y el logo de la empresa hacen que la transmisión se vea profesional.
4. La plataforma
YouTube, Facebook, Zoom o una plataforma privada: cada una tiene sus requisitos. Hay que definir con tiempo dónde se transmite, quién tiene acceso y si la grabación queda publicada después.
5. La prueba
Una prueba en el lugar, con la conexión real y el audio real, es la mejor garantía. Idealmente el día anterior; si no se puede, unas horas antes del evento.



